ESCRITORES INTERNÁUTAS- QUIERO ABRIR UN BLOG (I)

Buenos días, escritores!!!

Hoy vamos a hablar de unas de las mejores herramientas para los escritores internáuticos: los blogs.

La primera pregunta que seguramente ronde nuestra mente es: ¿Por qué abrir un blog? 

Cada bloggero en particular tendrá sus propias razones, pero yo os voy a dedescargajar algunas:

1) Los blogs son un método excelente de dar a conocer tu talento 

2) Puedes compartirlo con la audiencia que, además de ser anónima, suele ser bastante objetiva

3) Es una forma directa de relacionarte con los lectores y así tener su opinión

4) Harás amigos!! Y encontrarás personas que compartan tus gustos y tus aficiones.

 

Un blog es como un cuaderno en blanco que puedes rellenar contando todas tus ideas, así que… ¿A qué esperas para empezar? 😀

 

Una vez que hemos tomado la decisión de crear nuestro propio rinconcito virtual, tenemos que decidir qué plataforma se adecua más a nuestras necesidades.

 

Las más utilizadas por la comunidad son Blogger y WordPress. Veamos cuáles son sus diferencias:

post-blogger-y-wordpress

 WordPress es la herramienta más popular para la creación de blogs.

Esta plataforma nos proporciona dos opciones WordPress.com y WordPress.org. La diferencia está en que la primera ofrece hosting pero no dominio propio. Esto significa que estos blogs que se crean por esta vía, llevan detrás del nombre la extensión “.wordpress.com”. Las funcionalidades que ofrece son algo más limitadas.

En cambio, WordPress.org, es la versión “profesional”: hay que contratar un dominio y servicio de hosting aparte donde poder instalar la aplicación. Esta opción es mas cara puesto que el hosting cuesta unos 100€ anuales, aunque a cambio, ofrece funcionalidades ilimitadas por ejemplo,a la hora de personalizar tu página.

– Blogger es la plataforma de Google.

Ofrece hosting pero no dominio propio por lo que siempre llevará .”blogspot.com” detrás del nombre que hayas elegido. Tiene funcionalidades limitadas y su gran ventaja es la conectividad que, para mí, es uno de los factores más importantes a la hora de abrir un blog.

Además, para los principiantes va estupendamente puesto que es muy sencillo de manejar. Tiene plantillas muy bonitas y, bastantes recursos para personalizarlo a tu gusto.

 

MI EXPERIENCIA:  Como cada una de las plataformas me aportaba ventajas e inconvenientes diferentes… ¡¡Decidí crear las dos!!

Lleva un poquito mas de trabajo subir las entradas por duplicado, pero los beneficios pueden ser igualmente el doble de buenos.

 

¿Y vosotros? ¿Sois de Wordpress o Blogger?

ESCRITORES INTERNÁUTAS – 10 MANDAMIENTOS PARA ESCRIBIR CON ESTILO… SEGÚN UN EXPERTO

Buenos días escritores!!

Hoy quiero compartir con vosotros los diez mandamientos de Friedrich Nietzsche para escribir con estilo. Fue un filósofo, poeta, músico, pensado y filósofo alemán (Hacía de todo!!) y considerado uno de los pensadores contemporáneos mas influyentes del S. XIX.
Autor de, entre otras, “Así hablo Zaratusta”, o “El Anticristo”, recopiló estas pautas esenciales que no hablan de gramática si no de la escritura como un estilo de vida.
¿Empezamos?
1. Lo que importa más es la vida: el estilo debe vivir.
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2. El estilo debe ser apropiado a tu persona, en función de una persona determinada a la que quieres comunicar tu pensamiento.
3. Antes de tomar la pluma, hay que saber exactamentecómo se expresaría de viva voz lo que se tiene que decir. Escribir debe ser sólo una imitación.
4. El escritor está lejos de poseer todos los medios del orador. Debe, pues, inspirarse en una forma de discurso muy expresiva. Su reflejo escrito parecerá de todos modos mucho más apagado que su modelo.
5. La riqueza de la vida se traduce por la riqueza de los gestos. Hay que aprender a considerar todo como un gesto: la longitud y la cesura de las frases, la puntuación, las respiraciones; también la elección de las palabras, y la sucesión de los argumentos.
6. Cuidado con el período. Sólo tienen derecho a él aquellos que tienen la respiración muy larga hablando. Para la mayor parte, el período es tan sólo una afectación.
7. El estilo debe mostrar que uno cree en sus pensamientos, no sólo que los piensa, si no que los siente.
8. Cuanto más abstracta es la verdad que se quiere enseñar, más importante es hacer converger hacia ella todos los sentidos del lector.
9. El tacto del buen prosista en la elección de sus medios consiste en aproximarse a la poesía hasta rozarla, pero sin franquear jamás el límite que la separa.
10. No es sensato ni hábil privar al lector de sus refutaciones más fáciles; es muy sensato y muy hábil, por el contrario, dejarle el cuidado de formular él mismo la última palabra de nuestra sabiduría.
¿Y vosotros, escritores, cuáles son vuestros mandamientos? 

SEPTIEMBRE…DE NUEVOS PROYECTOS

Como comentaba en entradas anteriores, muy próximamente podremos resolver el misterio de la desaparición de Luisa pero… aún habrá que esperar un poquito. 

       Debido a una serie de acontecResultado de imagen de escritoraimientos sobrevenidos, continuaré haciendo una pausa en la publicación de los capítulos de Cartas para Juan. Será solo temporal, ¡Tranquilos! El final está escrito y muy pronto aparecerá ante vuestros ojos. 

      Como la finalidad de todo blog, y lo que nos gusta a los bloggeros, es escribir y contar cosas, abriré una nueva sección en las páginas de RESUELVE EL MISTERIO. 

      Muchos de vosotros me habéis pedido por redes sociales, especialmente en Twitter, algún consejo sobre la escritura o sobre cómo gestionar los blogs, así que he decido compartir algunas pautas o artículos que puedan ser de ayuda para los escritores internáuticos como vosotros y como yo.

      Espero que lo disfrutéis y que esperéis con paciencia el final de Cartas para Juan porque… El misterio continúa!!!

CAPITULO 28

— ¿Juez Noriega? Soy el Inspector Sierra — dijo el hombre presentándose en el despacho del anciano juez y estrechándole la mano — .Gracias por recibirme a estas horas de la noche.

—Deduzco que ha de tratarse de algo de suma importancia.

—Así es. Como le expliqué brevemente por teléfono, vengo a pedirle una orden de registro para Juan Villanueva.

El hombre se quitó las gafas y dejándolas encima de la mesa pasó los dedos por sus cejas de forma pausada. — ¿Usted sabe de lo que está hablando? No puedo darle esa orden así como así. La familia de esos magnates hace que nuestra villa siga de una pieza y se recupere poco a poco después de la guerra.

—Pero…

—Pero pueden pasar dos cosas, inspector. Que la familia Villanueva se sienta sumamente ofendida por la realización de un registro en las instalaciones de su compañía y en su residencia privada y por lo tanto y, por culpa de la humillación, decida trasladarse a otro lugar, o bien que usted no encuentre nada sospechosos y yo sea destituido de mi cargo por incompetencia.

— ¿Y si encontramos algo? — Le interrumpió.

—En cualquier caso, malo para Villanueva y malo para nosotros ¿No se da cuenta? Especialmente para usted. No sólo su carrera se vería gravemente perjudicada si no que levantaría el odio de los ciudadanos si muerde la mano que les da de comer.

—Señor Noriega, apelo a su sentido de la justicia ¡Una joven ha desaparecido! Probablemente esté muerta.

— ¿Tienen su cuerpo?

—No…

— ¿Alguna prueba irrefutable?

—Tenemos un zapato.

— Un zapato que podría ser de cualquier señorita descuidada, mientras que su supuesta víctima podría, simplemente, haberse fugado simulando su muerte.

— ¿Por qué habría de hacer eso? — protestó —  He visto el desconsuelo de su familia.

—Corren tiempos oscuros, inspector. Acabamos de salir de una guerra, el país aún está resentido y muchas personas continúan desapareciendo cada día.

El policía suspiró — Veo que no voy a conseguir nada de esta visita, ¿Verdad?

—Tráigame algo mejor que ese zapato y prometo pensarme lo del registro. Eso es todo.

El inspector Sierra llegó a casa con la moral por los suelos. Llevaba casi una semana trabajando en el caso y no tenía nada más que un zapato negro que, ciertamente podría pertenecer a cualquier chica. Sentado en su desgastado sofá del salón, casi no se percató cuando Marieta apareció a su lado. La miró con tristeza.

—Creo que estoy perdiendo facultades.

Ella le cogió la mano y sonrió. — Siempre dices lo mismo. Cada vez que una investigación se complica, justo en el ecuador, afirmas que ya no puedes más o que no vas a ser capaz de resolverlo.

— ¡Eso no es cierto!

La mujer arqueó las cejas antes de soltar una carcajada. — ¿Recuerdas cuando quisiste abandonar el caso del asesinato de aquellos niños? ¿Y el robo de aquellas joyas a las que parecía habérselas tragado la tierra? ¡Los resolviste!

—Supongo que tuve suerte —Suspiró pensativo.

—Utilizaste tu instinto o ese don natural que tienes o que se yo… La conclusión es que esta vez será igual. Estoy segura. Hoy necesitas descansar y mañana lo verás todo con otros ojos.

Aquella noche no pudo dormir. Al contrario de lo que opinaba su mujer, él no tenía un don. Tal vez algo de intuición, pero no más. Si había resuelto aquellos casos en el pasado, gracias a los que había logrado considerables ascensos, fue debido a la utilización métodos poco ortodoxos. No estaba orgulloso, pero él creía en la justicia. Creía que cada cual debe pagar por sus pecados y, basándose en este principio, se había llegado a convencer de que el fin justifica los medios. Marieta no le conocía bien, sonrió en la oscuridad con amargura. Es verdad que era afable y paciente con las víctimas y siempre intentaba utilizar el razonamiento y la relación de hechos para esclarecer las complejas situaciones que en ocasiones se le presentaban pero, cuando todo esto fallaba optaba por saltarse leyes y procedimientos y tomarse la justica por su mano. “Un hombre tiene que hacer lo que tiene que hacer” y así, a base de violencia y sobornos indagaba en la vida de sus sospechosos. Ninguno le delataría jamás pues todos temen no solo por su vida, sino por la seguridad de sus familias.

Su astucia y sangre fría, fue lo que le ayudó a sobrevivir en la guerra y también pensó, lo que le ayudaría a resolver el entuerto de Luisa Suárez.

CAPITULO 27

— ¿Pero no lo ves, Gonzalo? —Vociferaba el inspector en comisaría aquella tarde.

— Lo veo, señor. Veo el libro porque lleva usted gesticulando con él en la mano durante los últimos veinte minutos. Pero no comparto su opinión.

—Esta novela cuanta la historia de cómo se creó Metales Villanueva con todo lujo de detalles.

—Pero no pone nombres.

—Pero hombre, por Dios — suspiró secándose el sudor de la frente — ¡Utiliza pseudónimos! He pasado la mañana buscando a personas de la generación de Fernando Villanueva I y, a pesar de que la búsqueda ha sido muy infructuosa dado que el hombre ahora tendría casi cien años y prácticamente ningún anciano tan longevo ha sobrevivido a la guerra, los hijos sí que recordaban el relato contado por sus padres: la historia de cómo se fundó el gran imperio que hizo resurgir a nuestra Villa.

—Pero lo que no entiendo es, si todo el mundo conocía ya esa narración ¿Qué es lo que la ha hecho tan famosa?

—El pueblo conoce la parte romántica: El hombre que persigue su sueño y lucha contra viento y marea en busca de un futuro mejor para los suyos. Pero lo que era ignorado hasta ahora son las frivolidades y los negocios sucios que Fernando Villanueva, padre e hijo, se han traído entre manos durante todos estos años y que esta joven escritora ha gritado a los cuatro vientos.

—Pero señor, según las cartas que Luisa le enviaba a Juan Villanueva podemos determinar que les unía una gran amistad. Es posible que el chico le hablara de su familia y ella, con su imaginación de escritora, se inventase lo demás. Por eso el rechazo que su padre sentía hacia ella, porque aunque la historia no era la misma, las personas de los alrededores podrían pensar lo contrario. Y lo que es peor, sus socios, sus competidores, sus acreedores… Esa novela podría caer en sus manos y, de hecho, seguramente lo hizo sembrando lo peor para un carismático hombre de negocios: la desconfianza.

— Una tesis muy elaborada, Gonzalo. Y bien pensado, pero se de lo que hablo — respondió descolgando el teléfono.

— ¿Qué hace? —preguntó el joven alarmado.

—Llamo al juez. Voy a pedirle una orden de registro.

— ¿Para la compañía? ¡Eso es de locos! Ni siquiera tenemos agentes suficientes para registrar la empresa entera. Podríamos tardar meses, eso por no hablar de las penosas consecuencias que podría traer si no encontrásemos nada.

—Tranquilo chico —Dijo levantando el auricular y haciendo girar la rueda del teléfono —, la orden será solo para el despacho de Juan y, con un poco de suerte también para sus habitaciones personales en su lugar de residencia privada.

—Creo que no le interesaría tener a Juan Villanueva en su contra, señor — replicó con mucha seriedad.

El inspector miró gélidamente a su subordinado —Creo, Gonzalo, que a quién no le interesa tener a la policía en su contra es a él. Dime una cosa, ¿Has leído el libro?

—Hace tiempo. Antes de este trágico suceso un compañero me lo prestó pero lo he revisado estos días por su pudiéramos obtener alguna pista.

— ¿Y no hay nada que te haya llamado especialmente la atención?

—Bueno… conociendo ahora la extraña amistad que unía a los dos jóvenes, he llegado a la conclusión de que tal vez ella utilizó la literatura como vía de escape. Quiero decir, en la novela también hay una historia de amor imposible y, si bien Luisa y Juan no han podido estar juntos en la realidad, pasarán a la historia como una pareja de amantes literarios. Al fin y al cabo, esa es una de las funciones de la literatura ¿No? La de hacer posible lo imposible.

—Muy bonito ¿Pero no te sorprende que al final la chica protagonista muere?

—No me ha parecido un factor especialmente relevante, dado que en todas las historias de misterios y corrupción siempre hay alguien que paga el pato — se encogió de hombros.

El hombre negó con la cabeza — Josefina, el personaje estrella de la novela, termina su vida precipitándose por un barranco. Y ¿Recuerdas qué fue lo que quedó de ella?

 

—Solo un zapato.